Lluvia, barro, charcos, mas barro... Mountain Bike.

Estas son las palabras que me vienen a la cabeza al pensar en la experiencia que hemos vivido este fin de semana en las 24Doce de MTB en Moralzalzal. Se veía venir, durante toda la semana venían dando previsiones de lluvia, tormentas y disminución de temperaturas para la zona, pero nada de eso sirvió para quitarnos la idea de la cabeza, y allí nos plantamos, a las 12 de la mañana del día 30 de Abril, dispuestos a cubrir 24 horas seguidas de Mountain Bike sin miedo a lo que nos pudiera caer.

La prueba se hizo dura, muy dura, desde las 6 de la tarde del sábado, hasta aproximadamente las 6 de la mañana del domingo, tuvimos sobre nosotros a la borrasca más puñetera que me he encontrado en mi vida, que nos regalo tantos tipos de lluvia y tormentas como relataba en su día Forrest Gump tras su paso por Vietnam.

Sumándole esto a los 900 ciclistas que circulábamos sin tregua por el recorrido de 12km, os podéis hacer una idea del estado en el que iba quedando el circuito a cada hora... Una fiesta!!!

Prueba visual, Cortesía de Javi Iglesias

Por desgracia para nosotros, esto supuso que 4 de los miembros de nuestra expedición optaran por la retirada, dejándonos a los otros 4 solos ante el peligro, y con los equipos completamente desestructurados, con 3 valientes en el equipo A: Alberto, Javi Iglesias y yo mismo y solo 1 en el equipo B: Javi Domínguez. Parece que el chasco de irnos por obligación el año pasado nos marcó lo suficiente como para estar preparados ante cualquier adversidad este año, y el compromiso personal de ser más fuerte que las circunstancias, pesó más que el pensamiento realista y el recuerdo de la cama caliente...

Al final fueron 3 relevos cada uno, un total de 72km, en los que cada pedalada era un desafío a la lógica y las circunstancias, en los que la adrenalina y las fuerzas de la primera vuelta, iban mutando poco a poco en fatiga y sueño acumulado con el paso de las horas, y que te dejaban una sensación mezcla de orgullo y placer al darle el último relevo al compañero, por mi parte a mi hermano el domingo por la mañana.

Hoy tengo el cuerpo molido, una tonelada de ropa llena de barro y una bici en respiración  asistida, esperándome para ser lavadas y puestas a punto. Pero lo que realmente tengo es la sensación de verme reconocido en la famosa frase repetida hasta la saciedad en los cómics de Asterix "Están locos estos ciclistas".... ¿por que era así no?

En los próximos días publicaremos una crónica más extensa en el Blog del Club Ciclista Guadarrama, mientras tanto podéis saciar vuestra curiosidad respecto a las clasificaciones en la página de la organización.

Como conclusión, debo decir que un año más me ha encantado la experiencia, y muy probablemente si alguien me propone repetir, la respuesta será afirmativa... eso si, si lo hacemos en verano mucho mejor...

Próxima parada, III Vuelta a la Jarosa

ACTUALIZACIÓN: ya tenéis lista la cronica complea de Cycling in the Rain en el blog del club, por si hay alguno interesado.