miércoles, septiembre 21, 2011

Ayer leía un interesante artículo sobre como varios ciclistas eran capaces de mejorar su rendimiento, siendo "engañados" al correr contra su mejor marca, demostrando que el cerebro es decisivo para incrementar el esfuerzo. Y es que, como todos los aficionados y practicantes del deporte sabemos, no es solo el estado físico el que determina el rendimiento, sino que la situación anímica / emocional es igualmente importante.

Después cada persona es un mundo, y en el día a día, no siempre sirve la competencia con uno mismo y con sus marcas para motivarte y hacerte entrenar. Cuando esto pasa, suele ayudar el tener personas cercanas que comparten tus objetivos y que te puedan animar / obligar. Esto es lo que me está pasando a mi con mi compañero Ángel, en nuestro camino para preparar la Behobia - San Sebastian, y es que los días en los que el sofá te absorbe, o las piernas no dan más de si, el ver sus progresos en tiradas largas, o los tiempos que va consiguiendo, sirven de acicate para exprimirte un poco más, o para no dejar para mañana el entreno que debías hacer hoy, no vaya a ser que él vaya progresando más que tu...

Gracias a todo esto, parece que vamos dejando atrás las malas sensaciones que he tenido todo el verano en los entrenos a pie, y tanto en las tiradas largas, como en los entrenos de cambio de ritmo y suaves, las piernas responden y los progresos parece que se van consiguiendo... Esto marcha.

Posted on miércoles, septiembre 21, 2011 by Víctor Herranz Villagrán

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jueves, septiembre 08, 2011

"Madre mía, que dolor de pierans", eso ha sido lo primero que he pensado esta mañana al levantarme y poner un pie en suelo, el siguiente pensamiento ha sido de satisfacción "eso es que ayer entrené bien". No es un dolor agudo que haga daño, ni un dolor localizado que pueda apuntar a una lesión, no son tampoco las famosas agujetas, ni el dolor de un golpe ocasional. Es un dolor en los musculos, fatiga, que demuestra que se han esforzado, que han trabajado y que, aunque les duela, están contigo en la empresa que les quieras encargar, por pequeña o grande que esta sea.

Lo siguiente que me ha venido a la cabeza ha sido, una vieja entrada que publiqué en mi arcaico Space de MSN, de mis tiempos viviendo en Irlanda. En ella reflexionaba sobre como me dolian las piernas después de mi primera salida en bici de más de 70km por aquellas tierras, despues de más de un año sin apenas hacer nada de deporte. No recuerdo si las piernas dolían más o menos, pero si recuerdo que la sensación de satisfacción y el "sabor" de las endorfinas y el lactato, eran totalmente idénticos.

Ayer, por primera vez desde hace unos meses me dispuse a hacer mi primera tirada laraga a pie, entendiendo laraga para mi más de 10 kilómetros. Al final la falta de luz me oblogó a dejarlo en 9km pelaos, pero el ritmo fue alto y las sensaciones bastante buenas, asi que hoy estoy satisfecho de que me duelan las piernas, ya que parece que vamos por buen camino en la preparación de nuestro reto en la Behobia - San Sebastian.

Nada tienen que ver ni mi forma física, ni mi estado personal, ni muchas otras cosas entre los dos momentos que relaciono en esta entrada, pero me alegra descubrir que aun en momentos tan diferentes de la vida, la actividad física te proporciona sensaciones en las que recuerdas que sigues siendo la misma persona. 
Desafortunadamente no tengo el link, ni la memoria pra reproducir aquel texto, tampoco es esa mi intención, pero si creo que puedo repetir la frase con la cerré la reflexión por aquel entonces, ya que también hoy me viene al pelo:

Me duelen las piernas, y me encanta.

Posted on jueves, septiembre 08, 2011 by Víctor Herranz Villagrán

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