Ya no quedan semanas que contar, ya no quedan fines de semana de los que quitar horas y meter dobles o triples sesiones, ya no hay ningún hueco en el calendario en el que colocar aquel entrenamiento que te habias tenido que saltar... Como decía (más o menos) aquella niña adorable de la película: "ya está aquí..."

Y es que hoy lunes empieza la última cuenta atrás para el gran objetivo del año, Half Challange Barcelona Maresme, que tendrá lugar este domingo día 27 de Mayo, aproximadamente 6 meses después de decidir repetir reto en la distancia Medio IM, y empezar la planificación específica marcada por mi entrenador.

Aunque no he dado muchos detalles del proceso, todo hace indicar que hemos seguido el camino correcto, las sensaciones son buenas, los ritmos, distancias y test que hemos venido realizando durante este tiempo dicen que estoy en mi mejor nivel deportivo desde hace mucho tiempo. Icluso la báscula parece haberse apuntado positivamente al viaje y parece que hemos conseguido un buen peso de competición.

No puedo evitar, sin embargo, tener dudas, no solo los nervios típicos de una prueba de este calibre, sino dudas reales de mis capacidades y posible rendimiento. El palo del año pasado fue duro, y parece que ha quedado un poso bastante marcado, y lo cierto es que aunque he visto la mejora (la he vivido y la he sufrido) no he llegado a disfrutar de ello todo lo que habría deseado, a la vez que escribo esto me doy cuenta que la presión que he puesto sobre mi mismo para no repetir el fiasco del año pasado ha pesado mucho más en la balanza que las buenas sensaciones que han ido llegando, un día malo me marcaba mucho más que uno con buenos tiempos, un entrenamiento perdido se traducía en dudas e incertidumbres que ninguna doble sesión disipaba por completo. 

Parece claro en definitiva, que la forma en la que he afrontado este reto, el fardo que yo mismo me he colgado en este caso, ha sido todo lo contrario de lo que debería haber sido, y que en algún momento me olvidé de la máxima que yo mismo he repetido tantas veces, sobre todo en el mundo de los retos deportivos, y es que el camino es siempre la parte importante del viaje.

Esta semana servirá para dar los últimos toques a la preparación, intentando a la vez descansar suficiente y oxigenar la cabeza todo lo posible para llegar a Calella lo más despejado posible. Esperemos que salga un buen día y sea posible de darlo todo y completar la prueba sin contratiempos, espero que me sea posible transformar estos nervios y presión autoimpuesta en energía positiva y sobre todo espero que una vez logrado el objetivo pueda ver todo el proceso desde un ángulo distinto y sacar todo lo positivo que seguro que ha tenido. Quizá sea necesario un cambio de enfoque para próximas citas, pero ya llegaremos a ese puente... 

Me quedan solo días, por si no lo haceis vosotros, me deseare suerte yo mismo... ;) en breve tendreis noticias por aquí...