Resulta que este año la Pedestre Popular de Guadarrama, mi querido pueblo natal, celebraba su edición número 33, justo las primaveras que un servidor está a puntito de cumplir. Esta carrera, que tantas veces tuvo su salida y llegada en la puerta misma de mi casa, y que tantos domingos me despertó en mi juventud, con los aplausos de la gente animando de fondo, mientras yo me recuperaba de una noche con diferentes esfuerzos.

Esta carrera en la que cada año veía a los diferentes corredores que la completaban, de todos los niveles, y yo siempre acababa pensando que esto de correr no era lo mio.... Y después de tantos años, después de que tanto la carrera como yo hayamos ido madurando y cumpliendo etapas, justo este año, en la edición numero 33, se alinearon lo suficiente los astros para que pudiera firmar mi primera participación, demostrandome, aunque sea un poco, que con fuerza de voluntad, lo de correr, tampoco es para tanto.

Con familia y amigos es más divertido
La carrera ha contado con varios cambios este año, siendo los más importantes el cambio de recorrido, pasando del clasico ida y vuelta a Collado Mediano, pasando por la Serranilla, a uno algo más corto, casi completamente urbano, y con el aliciente de que se realizaban 2 pasos por meta, por lo que se disfrutaba más del ambiente y los ánimos del público, lo cual siempre es de agradecer. El otro cambio importante ha sido el cambio de fecha, pasando de principios de agosto, a finales de septiembre, gracias al cual, me fue posible presentarme en la linea de salida el domingo a las 10,.30h, recien llegado (el sabado a las 24h) después de dos placenteras semanas de vacaciones, donde lo más parecido a un entrenamiento, fueron algunas carreritas por la playa antes de desayunar, amen de las caminatas a buen paso de las que disfrutamos en el Camino de Santiago, pero eso es otra historia...

Despues de las fotos y saludos de rigor con amigos de toda la vida, reconvertidos como yo de aves nocturnas, a deportistas mañaneros, nos disponemos a tomar la salida de los poco menos de 8km que nos esperan. El recorrido, aunque no duro, si que se hace espeso, ya que apenas hay tramos llanos en los que puedas coger un ritmo constante. Aunque parezca sorprendete, desde el principio cojo un ritmo crucero que me permite ir cómodo a una velocidad elevada para lo que me esperaba. Logicamente al poco de salir mi primo Álvaro se aburre de esperarme y me avisa que tira para delante, le veo alejarse como pluma que lleva el viento, y yo me dedico a lo mío, algo preocupado pensando si no me estaré equivocando y lo pagaré al final, aunque realmente voy cómodo, mientras adelanto y voy siendo adelantado.

Justo en el primer paso por meta, cuando se marcan los 3km de carrera me adelanta mi amigo Iván, y me sorprendo un poco porque se que su nivel es muy superior al mío, vamos tirando juntos y me confirma que un estado febril le ha tenido parado toda la semana, eso ya es mas normal. Llegamos a la parte sin asfaltar del recorrido, que aunque no tenía muchas cuestas, si que hacía dificil por los tramos irregulares de arena y alguna piedra, aunque seguimos a buen ritmo, a la altura de km5 noto que voy algo forzado y dejo ir un poco a Ivan para afrontar con tranquilidad las dos últimas cuestas duras del recorrido. 
Como la carrera es en mi pueblo, se da la feliz casualidad que en el ultimo tramo duro encuentro a mi hermana animándome desde la ventana de su casa, mientras me dice que mi sobrina no ha querido verme... me rompe un poco el corazón... pero me animo pronto al afrontar la ultima parte llana, donde soy capaz de hacer un buen cambio de ritmo y llegar a meta con un tiempo más que aceptable de 35minutos 02segundos.

Llegada, luciendo moreno ciclista
Después de la carrera, tras las fotos y saludos de rigor con amigos y conocidos de toda la vida, y tras esperar a que Álvaro recogiera su trofeo como ganador de la categoria Juvenil (bendita juventud), tocaba la merecida recompensa a modo de hidratación cervecera por las diferentes tabernas de la localidad. Siempre hay motivos para ello, pero este año en especial, merecía la pena celebrar que tras 33 años la carrera y yo habiamos cruzado por fin nuestros caminnos y quien sabe si empezado una serie que dure otros tantos años... tiempo al tiempo. De momento, buenas sensaciones y buena piedra de toque para lo próximo gordo que se nos viene encima, 11 de Noviembre Behobia - San Sebastian.

PD: os dejo un bonito vídeo realizado por el polifacéctico Mariano Montero con diversas fotos y momentos estelares de la carrera (slago al final XD)