Con la Behobia-San Sebastian a la vista este mismo fin de semana, me encuentro de lleno en la que es la última semana activa de mi "temporada" de eventos deportivos. Al igual que el año pasado, el año deportivo se hace largo al incluir esta prueba casi invernal en el calendario, aunque por suerte este año el camino seguido ha sido muy distinto, y he sido capaz de completarlo sin ninguna incidencia reseñable en forma de lesión ni ningún otro contratiempo importante.

En cualquier caso, después de la tan buena experiencia del año pasado, no había ninguna duda de que este año había que repetir, y aunque es cierto que al acabar el verano me entro algo de miedo escénico por lo alarmante de mi forma física, por suerte parece que lo aprendido sobre planificación y entrenamiento, y sobre todo, los progresos fisiológicos adquiridos en estos casi 3 años desde que empecé con el duatlón, y por tanto con el Running, me han permitido llevar a cabo un microciclo especifico de entrenamiento, muy centrado en la carrera a pie (poca bici, por desgracia) el cual me permite decir a día de hoy, que tengo las mejores sensaciones corriendo a pie de las que he tenido nunca, lo cual es una pequeña gran satisfacción personal, así como una excelente forma de encarar esta última carrera del año y cerrar la "temporada"

Este microciclo ha incluido lógicamente, entrenamientos de diversos tipos, siendo quizá el más divertido y motivante, la carrera de 10 kilómetros Divina Pastora de Madrid, en la que aunque al final tuve que correr sin acompañante, encontré piernas para bajar más de 4' mi mejor marca en la distancia, y aunque no me guste aquí hablar de tiempos o marcas, si que me apetece reseñarlo como prueba del progreso adquirido.

Corriendo por Dos

Parece claro que esta vez hemos acertado con el camino elegido, y llegamos a la carrera en la mejor de las condiciones. Sin la incertidumbre de si seremos capaces de aguantar el duro perfil del recorrido, y con la mejor de las compañías, no cabe duda de que se avecina un fin de semana divertidísimo en el que disfrutaremos de los mejores pintxos, zuritos y demás excelencias gastronómicas del País Vasco, y entre ronda y ronda, haremos una carrerita de 20km para compensar.

Próxima parada, Donosti.