lunes, octubre 28, 2013

Los Liebster blog awards son una cadena de premios simbólicos, que nacen de blogueros como reconocimiento a los propios blogueros. Cada bloguero nominado tiene que responder a las 11 preguntas que le realiza su mentor, y a su vez nominar a otros 11 blogs y plantearles sus 11 preguntas.

                                               

Sorprendentemente, este año me ha llegado una nominación de mano del fenomenal blog “La citrica realidad” y su genuino autor Javi AKA @ischumi, desde aquí mi agradecimiento por acordarse de esta humilde bitácora.

Como rezan las normas, después de visitar los otros 10 blogs nominados junto a mí, procedo a responder las preguntas planteadas:

1. ¿Qué te llevo a abrir un blog?

Sobre todo la necesidad de dejar plasmadas por escrito las distintas, reflexiones, vivencias, sensaciones, etc que me pasaban por la cabeza en la multitud de horas solitarias que pasaba entrenando, o en las diferentes pruebas en las que participaba. Sobre todo, después de completar mi primer triatlón de distancia Medio Ironman, me di cuenta que necesitaba expresar todo lo que había sentido en la prueba, necesitaba poner negro sobre blanco todo lo que me daba vueltas por dentro porque tenía un montón de sensaciones que no sabía bien cómo interpretar, y llegue a la conclusión de un blog sería el mejor camino.

2. ¿De dónde obtienes la motivación para escribir entradas?

Normalmente del entrenamiento y/o de las vivencias en las pruebas, aunque en ocasiones también de historias que leo en otros blogs, o incluso libros o artículos que leo.
También motiva mucho que de repente alguien te diga que te ha leído tal o cual cosa y le ha gustado, o te haga algún comentario sobre algo que ha leído en tu blog, el saber que hay alguien al otro lado al que le interesa lo que escribes siempre es un plus de motivación.

3. ¿Sueles apuntar ideas para entradas cuando no estás frente al ordenador?

Sí, pero las apunto mentalmente, le doy un formato “inicial” dentro de la cabeza, y después durante unos días voy madurando la idea, si veo que me gusta la forma que toma en mi cabeza, me siento a escribirla, y procuro publicarla cuanto antes, no me gusta que se queden borradores escritos durante mucho tiempo, ya que para mí pierden la frescura.

4. ¿Escribirías en el blog a pesar de no recibir comentarios?

Sin duda, aún hay bastantes entradas no solo sin comentarios, sino con apenas 20 o 25 visitas, no me preocupa mucho en realidad. Aunque comentaba antes que recibir comentarios siempre es una motivación, lo cierto es que si publico una entrada es porque estoy satisfecho con ella, y si a la gente no le llega, o no le provoca la necesidad de dejarme comentarios, me lo tomo con normalidad, sé que no todo lo que publico es relevante.

5. ¿Qué te atrae de los blog de temática "runner"?

De los de temática runner, sobre todo intento aprender, ya que aún me considero un novatillo en este ámbito, y me gusta saber lo que hace la gente más experta. Del resto de blogs que sigo, me atraen las posibilidades de aprender e inspirarme en las distintas experiencias, logros y vivencias de amigos, o distinta gente anónima como yo.

6. ¿Cómo prefieres que te califiquen, como corredor/a o como "runner"?

Nunca me he sentido cómodo con ninguna etiqueta, “runner” me suena algo artificial, y corredor se me queda quizá algo corto. El adjetivo con el que más a gusto me siento es el de Globero.

7. ¿Cuál es tu motivación para correr o pedalear cada día?

La sensación de libertad que me provoca, pocas cosas en mi día a día me llenan tanto como el momento en el que me pongo a entrenar, bien sea con la bici, las zapatillas o con el bañador.
Volver a la infancia, poner en orden las ideas del día, hacer el plan de acción de la semana siguiente… cada entrenamiento me da una oportunidad distinta de desconectar y que mi mente encuentre su camino de forma natural, y esto sin duda que engancha.

8. ¿Cuál es tu plataforma de Blogging favorita?

Para ser honesto únicamente conozco Blogger, me resulta fácil, intuitiva y no necesito dedicarle muchos minutos al mantenimiento. Hace un tiempo me plantee migrar a Wordpres porque me hablaron de que te da más opciones de personalización y demás, pero después de probar decidí quedarme en Blogger, más que nada por comodidad.

9. ¿Has compartido kilómetros con gente conocida a través del blog?

No exactamente a través del blog, pero si con gente que he conocido en las redes sociales, y es un auténtico lujo, ya que gracias a ellas coincides con gente que comparte tus gustos y aficiones muchas veces al 100% y es muy fácil congeniar y de esta forma hacer más amenos los entrenamientos.

10. ¿Te inspiras en tus blogers de referencia para escribir tus entradas?

Normalmente no, ya que mis entradas suelen salir de mi propia inspiración y vivencias, pero sí que me sirven de espejo en el que mirarme y como decía antes, sobre todo como motivación.

11. ¿Prefieres escribir sobre tus entrenamientos, tus carreras o cuando apetezca?

No suelo tener un guion establecido, me gusta escribir cuando creo que tengo algo que contar, ya sea un entreno, una carrera, una historia, o cualquier otra cosa que me da vueltas en la cabeza y necesito ver plasmada por escrito.
Por ejemplo, si encadeno varias carreras seguidas, no me gusta llenar el blog con crónicas – previas de las mismas, ya que creo que se vuelve repetitivo (aparte de que normalmente no me da tiempo material), sino que intento conjuntarlo todo de forma que quede una entrada amena, y que no se parezca mucho a ninguna anterior, aunque cuando hablamos de crónicas de carreras no suele resultar fácil.

Y siguiendo con las normas de los premios, mis 11 blogs premiados son:


Y las 11 preguntas a contestar:

1. ¿Porque empezaste a escribir un blog?
2. ¿De qué entrada te sientes más orgulloso?
3. ¿Qué entrada es la que más te costó escribir y porque?
4. ¿Alguna vez te has autocensurado alguna entrada en tu blog?
5. ¿Quién te gustaría que te dijera "!Me encanta tu blog!"?
6. ¿Qué te inspira normalmente a escribir las entradas en tu blog?
7. ¿Si no hicieras deporte, de que hablarías en tu blog?
8. ¿Sueles compartir las entradas de tu blog en tus redes sociales? ¿Porque?
9. ¿Alguna vez has pensado en cerrar el blog?
10. ¿Si tuvieras que cerrarlo mañana, que es lo que más echarías de menos?
11. ¿Qué es lo que más te gusta del resto de blogs que lees?



Vuestro turno, ahora a extender la palabra! !Nos leemos!


Posted on lunes, octubre 28, 2013 by Víctor Herranz Villagrán

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martes, octubre 22, 2013

Está de moda ahora debatir sobre si el casco debe o no ser obligatorio para circular en bicicleta, un debate falseado desde algún sector, dado que el casco en bicicleta ya es obligatorio (en ciclo interurbano, y opcional en ciclo urbano), provocado por la pretensión de la nueva directora de la DGT de establecer como obligatorio también el casco cuando se circula por cuidad.

No es mi intención aportar datos, ni estudios ni apoyar o demonizar una u otra postura, lo que sí que tengo muy claro es que, prescindir voluntariamente del mayor elemento de seguridad que podemos utilizar a día de hoy cuando circulamos en bicicleta, es cuando menos una temeridad innecesaria. Y opino así, no porque me apetezca, o porque esté en contra ni a favor de nadie, sino porque a mí, el casco me salvo la vida.

Corría el año 1989, no había cumplido aún los 10 y era mi primer año en la escuela de ciclismo del Club Ciclista Guadarrama, y aunque normalmente en las carreras solía quedar entre los tres últimos clasificados (eso cuando lograba acabarla), me encantaba entrenar los fines de semana con mis compañeros de escuela y jugar con ellos a ser ciclista.

De normal era patoso, y raro era el día en que no tropezaba o tenía alguna caída fortuita, así que cuando empecé a montar el bicicleta la prudencia y el instinto materno empujaron a mi madre a obligarme a utilizar siempre el casco cuando montara en bicicleta, reíros vosotros de la DGT comparada con las órdenes de una madre.

En aquella época era muy raro ver ciclistas con casco, chichonera como mucho, y la variedad donde elegir era aún más escasa, así que cada vez que quería salir a rodar por la carretera me tenía que poner el equivalente a una cascara de huevo en la cabeza partida por la mitad, sin ventilación relevante y con no más de dos almohadillas para algo de confort.

Como este era el casco, último modelo. 
Casi al final de esa primera temporada en la escuela, cuando el entrenador consideró que ya habíamos adquirido destrezas y nociones suficientes, nos llevó a rodar a la carretera de Collado Mediano, 1km más o menos hasta la puerta del cementerio y vuelta por el carril contrario, teníamos que ir todo lo deprisa que pudiéramos, y al llegar a su altura él nos decía si podíamos cruzar sin peligro, o teníamos que parar porque venía algún coche.

Después de 3 o 4 vueltas, rodando todo lo fuerte que podía (quizá a 15 o 20km/h) llegue a su altura, y por cosas del destino, no entendí cuál fue su mensaje, asi que más por inercia que por iniciativa propia, entendí que era seguro seguir y gire 180 grados a la izquierda para cruzar la carretera. En ese mismo momento circulaba una furgoneta Renault Express que me embistió de lleno justo cuando invadĺ el carril, y me lanzó varios metros hacia arriba, cuando deje de ascender, comencé a descender, aterrizando primero contra el techo de la furgoneta, y después de cabeza contra el asfalto.

Como podréis deducir por el hecho de que esté aquí escribiendo esta entrada, las consecuencias no fueron graves, pero el susto y las dos semanitas que me tuve que pasar en cama no fueron plato de buen gusto ni para mí, ni sobre todo para los sufridores de mi familia.

Podemos analizar eternamente si fue culpa mía, de mi entrenador, del tiempo, de las circunstancias o del espíritu santo, pero lo único cierto aquí es que si aquel día no hubiera llevado puesto el caso, las consecuencias habrían sido mucho peores, el casco me salvó, y me lo puse porque me obligaron.

Después de esto, nadie más ha tenido que obligarme, ni tan siquiera recordarme, que me pusiera el casco cuando fuera a montar el bici. Y no han sido pocas las ocasiones en las que el casco me ha salvado de consecuencias mayores en distintas caídas (seguramente siga siendo un patoso).

Espero que ahora entendáis un poco mejor mi postura, y que reflexionéis si realmente merece la pena jugar con vuestra vida por algo tan insignificante como ponerte un casco en la cabeza.


PD: gracias Mamá por obligarme a usar el casco entonces, y por salvarme la vida tantas veces en estos 34 años.

Posted on martes, octubre 22, 2013 by Víctor Herranz Villagrán

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jueves, octubre 10, 2013

Seguramente no voy a escribir nada que no se haya escrito antes sobre motivación, pero hoy me apetece contar un poco sobre las avanzadas técnicas que vengo utilizando durante las últimas semanas para completar los entrenamientos más exigentes de cara a la prueba final de la temporada, la mítica Behobia – San Sebastián.

Como cada año desde hace tres, apuntarme a la BB/SS supone estirar la temporada hasta primeros del mes de noviembre, con el sobreesfuerzo físico y psicológico que eso supone, lo cual sumado a que en este mes de octubre ya empieza a ser habitual entrenar casi sin luz natural, y en ocasiones también con condiciones de lluvia o frio, muchos días me encuentro en casa, sentadito en el sofá, a veces con pocas ganas de entrenar, y casi siempre sin ninguna.

Ante esta situación he ideado una estrategia única, simple, aunque sorprendentemente efectiva, una versión 2.0 de la famosa técnica del palo y la zanahoria (si funciona con los burros, ¿por qué no iba a funcionar conmigo?), la cosa es más o menos así:

1. Cada semana acudo al supermercado más cercano a mi casa y selecciono tres o cuatro cervezas premium, de las caras, de esas que solo con pensar en ellas se te pone cara de Homer Simpson.

2. Coloco las cervezas en la nevera y marco en rojo los días de entrenamiento más exigentes de esa semana, series, fartlek, tirada larga, etc.

3. Asigno cada cerveza Premium a uno de esos días, de tal forma que solo tras completar el entrenamiento marcado tengo “autorización” para beberme la cerveza cara.

4. A entrenar. 

Funciona, al menos a mí me funciona, es posible que si vuestros valores y necesidades van más allá de una cerveza premium no os sirva del todo, pero en eso ya no os puedo ayudar…

Después de esta reveladora confesión, otra cosa que me suele venir bien durante este último mes, es hacer acopio de eventos y apuntarme a distintas carreras que me vayan motivando semana a semana y de paso ayudarme a ir cogiendo el punto de forma óptimo para poder finalizar la temporada con las mejores sensaciones. Así en este mes de octubre, me esperan un duatlón cross, una carrera de montaña y una carrera 10k… Y después de cada una, unas cervecitas de recompensa, como debe ser.

Seguimos.

*ACTUALIZACIÓN: después de leer esta entrada, dos excelentes amigos como son Marta e Isma, se acordaron de mi el día de mi cumpleaños, y me hicieron este inigualable regalo:

Ahora ya si que no tengo excusa posible para no entrenar. Gracias chicos.

Posted on jueves, octubre 10, 2013 by Víctor Herranz Villagrán

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