viernes, julio 08, 2016

Por alguna razón que aún no tengo del todo clara, la próxima carrera de mi calendario será la Rock'n Roll Dublin Half Marathon el domingo 7 de agosto. No he corrido más de 10km seguidos en los últimos dos años y raro ha sido el mes en el que ha acumulado más de 40km de carrera a pie, pero bueno, allí estaremos con el amigo postureo y con Alberto a intentar no morir en el intento.
Como el tema de la motivación ya está muy manido hoy voy a innovar un poquito, hoy voy a enumerar los factores que me animan y los que me frenan a la hora de salir a entrenar para este nuevo objetivo, a ver que sale.

FACTORES QUE ANIMAN

  • La báscula dándome los buenos días con sus números tendiendo al alza.
  • La expectativa de desplomarme exhausto en alguna esquina de Dublín.
  • Correr con dos buenos amigos.

FACTORES QUE FRENAN

  • Hay que cambiar un pañal.
  • "Joder que tarde es"
  • "Joder que pronto es"
  • Cinco minutos más.
  • El tiramisú de Aurora.
  • Hoy llueve (mañana también)
  • Las mallas de correr en la lavadora.
  • "Papa jugamos??"
  • Correr con dos amigos, que me van a ganar.
  • Hay que cambiar otro pañal.

Paro de escribir porque me está quedando bastante descompensada la cosa; aun me quedan las dos apuestas que tenemos en pie: correr con tutú y parar a tomar una pinta a mitad de camino, que no tengo muy claro en que columna las tendría que poner, me lo pienso y lo dejo para la próxima entrada. Mientras tanto, más me vale empezar a sumar kilómetros.

Y a vosotros, se os ocurre algo que anime o que frene para salir a entrenar? Ya me dejáis un comentario si eso.


Posted on viernes, julio 08, 2016 by Víctor Herranz Villagrán

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sábado, julio 02, 2016

Me desperté sobresaltado, no era de día todavía. Otra vez el mismo sueño, otra vez ella.

No había vuelto a pensar en ella desde que mi mujer y yo discutimos el tema; no me quedó más remedio que contárselo; todo quedó claro y mi compromiso fue olvidarla. No será difícil me dije, ya lo hiciste muchas veces antes.

Todo fue bien hasta el martes pasado, en el tren de vuelta a casa mientras dormitaba en mi asiento; al llegara a la cuarta, quizá la quinta parada, se abrieron las puertas y apareció ella; a escasos centímetros de mi, resplandeciente, llena de curvas. Iba con un hombre que no la merecía, no tanto como yo eso seguro; en ningún momento reparó en mi presencia, nunca lo hacían. Apenas pude aguantar un rato antes de bajarme y esperar en la estación a que llegara el siguiente tren. 

En el sueño siempre la misma escena: me levanto de mi asiento se la arrebato de las manos a su acompañante sin rostro y enfilamos la carretera a toda velocidad, sin mediar palabra, la lluvia mezclándose con el sudor y vamos perdiendo el aliento mientras nos alejamos de cualquier rastro de civilización.

No puedo sacarla de mi cabeza, tengo que hacer algo. Apenas si consigo mirar a mi mujer a la cara cuando me pregunta si todo va bien, si hay algo que me preocupa. Esa misma tarde tomo una decisión, ire a por ella. Ya no me importa que parezca egoísta ni lo que piensen los demas, solo se vive una vez, de vez en cuando hay que seguir los impulsos del corazón.

Justo antes de que anochezca llego a su calle, entro a la tienda donde se que voy a encontrarla. La encuentro al fondo distraída entre varias compañeras, la agarro suavemente y la acerco hacia mi, de nuevo sin mediar palabra; la noto ligera entre mis brazos, el corazón se acelera y una sonrisa se va dibujando lentamente en mis labios. Nos dirigimos a la puerta, me paro en el mostrador, respiro hondo y lo digo:

-Hola, me gustaria llevarme esta bicicleta por favor.



Posted on sábado, julio 02, 2016 by Víctor Herranz Villagrán

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