Más vale tarde que nunca supongo. Después de un primer trimestre hibernando, este año toca empezar la temporada el 1 de abril en la idílica prueba Bray Cliff Run 10KM.


Idílica siempre y cuando no nos salga un día de perros como el año pasado. Con más kilos, más sueño y la ya clásica falta de entrenamiento, me presentaré en la línea de salida con Alberto, buscando sobre todo empezar cuanto antes la hidratación post carrera, a ser posible con todos los huesos intactos.

Nada más en el horizonte de momento, pero la idea es que esto sea el punto de partida para una mayor actividad y no la excepción en el inevitable declive de mi epoca dorada como globero de elite.

Si sale bien lo leereis por aquí, si sale mal, nos vemos en los bares.